Sus besos saben a tabaco,
a ron,
a conchos de vasos vacíos,
a espuma de cebada y alcohol.
Su lengua es serpiente ondulando en la humedad
de su boca,
su prision uno dientes blancos,
explotando entre dos labios rojos,
Su pelo huele a humo,
a caramelos de cáñamo,
a papelillos enredados en los rizos morenos
a canabis secandose al sol.
Su cuerpo huele a cuerpo,
a piel sudada,
a perfume sobre humedad,
a pétalos de rosa desgarbada,
a corazon apaleado,
a una boca que nunca dirá que no.
By York
lunes, febrero 23, 2009
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