Los poetas deberían morirse de amor,
de una infección al corazon,
de un brote de letras y tinta,
de una migraña de hojas sueltas,
sin remedio ni sanacion.
Las canciones deberían nacer
inspiradas en tu boca,
en las pestañas largas que me enredan a tus ojos
que no puedo retratar en estos bocetos mediocres
y desteñidos.
Tu cuerpo debería decorar mi cama,
contemplar cada mañana como sueñas,
delgada y desnuda sobre la almohada,
sin tus alas de ángel,
sin la coronita de espinas,
sin la sangria de tu pena,
sin saber nada mas que tu nombre,
sin saber nada mas que el color de tu piel,
y los lunares que se esparcen en tu espalda.
Los cantantes deberían morir de pena,
por no poder contar tu canción,
por desafinar en un acorde
por no plasmar con su voz tu belleza,
ni a la dulzura que entregan tus labios,
ni a la sed que calma tu lengua,
ni al infierno que me provocas en el alma.
By York
lunes, diciembre 22, 2008
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