miércoles, febrero 20, 2008

Sin titulo

Y yo pensé que lo tenia todo,
mi atado de cuerdas,
mi melodía incesante,
las letras impresas,
una ruma de papeles en blanco,
la columna gigante de palabras guachas,
hermanadas con tinta y sangre,
enrolladas con alambre,
y un calambre que me arde en el pecho,
me recuerda que algo me falta.
Entonces salgo de casa,
compro estampillas,
abro un chocolate,
me bebo dos copas,
salto por la acera,
cierro los ojos,
te busco,
te busco y tropiezo,
te busco y me muero por la desesperación
de querer encontrarte,
me peino en el reflejo de las vitrinas,
me siento en una banca del parque,
me aburro,
me lateo,
me canso de mirar tanta gente,
me voy y me duermo mirando la tele,
con tu lado vacío de la cama,
con un frío bostezo sobre la almohada,
me invento tu cara,
te regalo un nombre,
te abrazo
me apego a tu cuerpo,
te imagino
y me duermo soñando.

York