martes, octubre 09, 2007

Torciendo el destino

Me deje hablando solo,
me marche en silencio y tenuemente
por la puerta de atrás.
Me vi de lejos, discutiendo,
gritandome, peleando frente a un espejo roto.
Irritado me enrostraba la rabia,
la culpa, la desilusión,
y palabreaba contra todos y contra todo,
me escuche decir que olvidaría a dios,
al cielo, a mi lado bueno y puro,
me oí putear a la vida, al destino,
a tus pasos.
Me escuche maldecir,
me vi los ojos rojos de ira,
me vi caer al suelo,
me vi llorar a oscuras,
me vi dormir sin ángeles de la guarda,
y sin aura, con un suspiro de alma.
Me acerque, me mire a la cara,
y me hable en silencio,
me limpie las lagrimas,
me sacudí la ropa,
me explique claramente,
que a veces la vida se vuelve lección,
o golpe bajo, o rasmillon en el rostro.
Me desempañe los ojos,
descanse los hombros,
mire mi reflejo,
y respire profundo,
mi yo y mi otro yo
nos dimos la mano,
nos golpeamos el hombro,
y en un abrazo nos volvimos solo uno,
salimos por la puerta,
continuando el camino a medias,
subiendo la cuesta,
torciendo el destino.

By York

lunes, octubre 08, 2007

La cruz sobre la cruz

La cruz sobre la cruz,
el hambre de los hambrientos,
la desdicha desdichada,
la sangre envenenada,
la sombra de mi alma,
el frío de los huesos,
lo sombrío de la mirada,
estos ojos que dan pena,
el salto infinito,
los pies sobre espinas,
las costras de las manos,
los músculos tensos,
el corazón doblegado,
la miseria de cada palabra,
lo desafinado de mi voz,
el reflejo que no quiero ver en el espejo,
esta cara despojada,
el silencio de sentir en silencio,
la muerte ausente,
la aspereza de la piel,
el humo del ardor de las palabras
que queman en la boca,
el perdón, la inocencia,
la tormenta, la llovizna,
el barro de los zapatos,
la mugre entre el corazón y el pecho,
y todo esto que dejaste aquí
abandonado,
y todo esto que es nada,
y todo esto que es mi todo.

By York

En ti...

En las lenguas del deseo,
en la carne más ardiente,
en la piel que exuda calor,
en los ojos de la lujuria,
en la boca que se derrite gota a gota,
en el rogué despintado con saliva,
en la comisura,
en el lunar mas excitante,
en el escote de tus pechos,
en tu ombligo,
en la cintura sinuosa y delicada,
en tu cadera,
en tu botón desabrochado,
en tus manos inquietas e inquietantes,
en todo tu cuerpo que se trasluce a contraluz,
en tu belleza,
en toda tu calentura,
se olvida uno del despecho,
del corazón roto,
de la pena,
por minutos,
por algunos momentos,
todo aquello se olvida.
En ti virgen del despechado,
de aquel labio que solo quiere tu pecado,
tu abrazo de hembra en celo,
tus besos que no preguntan nada,
tu calor que borra con el cuerpo,
lo que parece no tener olvido.

By York