viernes, octubre 05, 2007

Nada

Me quedan bastantes hojas en blanco y un lápiz lleno de tinta negra. La verdad es que desde que he decidido olvidarte no he podido escribir nada, el cesto se ha llenado de papeles arrugados con las orillas llenas de dibujitos incomprensibles. El reflejo de las ojeras en el vidrio, algunos vasos vacíos en el piso, botellas descorchadas, un cañito a medio armar, calcetines guachos y un jersey amaranto que alguna ves me compraste en patronato. Afuera los perros ladran y siguen su leba, los autos pasan presurosos y la noche se a dejado caer nuevamente sobre el techo. Gota tras gotas la llave del baño se derrama como lagrimas sobre el sarro y la loza amarillenta se humedece y nunca se decolora, la cama desecha con pelos, sudor, ceniza y manchas de vino, el blanco percudido de las cortinas, esta camisa quemada con cigarro, esta silla coja, mis pantalones arrugados, desteñidos, sucios y olvidados, la libreta negra entre mis manos y este lápiz con tinta de sangre que no quiere escribir nada que te recuerde.

By York

Guardé los lagrimeos en el fondo del armario
y le puse a mi guitarra cuerdas nuevas,
con la d del desconsuelo que arranqué del diccionario
remendé mi parasol pa cuando llueva.

J. Sabina

miércoles, octubre 03, 2007

Pala tras pala...

Que amargo es este trago,
que olvido mas lento,
que distancia mas corta,
que lejana la puerta de salida,
si no fuera yo, quizá todo seria mas fácil,
si no fueras tu, talves ya serias recuerdo.
No quiero decorar mas este entierro,
este sepultura sin lagrimas, ni deudos,
esta tumba de mi corazón con espinas,
esta lapida blanca, sin flores, sin pena.
Sin pañuelo húmedo,
sin el negro de tu vestido,
sin el aroma de la pena.
Pesa la pala llena de tierra,
pesa la cajita de madera y todo lo que lleva adentro,
todo lo bello que pudo ser,
ahora será olvido y luego cenizas,
y algún día mal recuerdo,
y alguna vez tontera mal hecha.
Mientras la luna se decolora en el cielo,
sigo pala tras pala
sepultando,
escondiendo todo aquello,
que no quisiste recibir,
y que yo tampoco quiero.

By York

A la primera persona

A la primera persona que me ayude a comprender
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien,
pero es que ya estoy harto de perderte sin querer (querer).

A la primera persona que me ayude a salir
de este infierno en el que yo mismo decidí vivir
le regalo cualquier tarde pa' los dos,
lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

El oro pa' quien lo quiera pero si hablamos de ayer:
es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez
pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe,
aunque si no eres la persona que soñaba para qué
¿qué voy a hacer? nada.

¿Qué voy a hacer de los sueños?
¿qué voy a hacer con aquellos besos?
¿qué puedo hacer con todo aquello que soñamos?
dime dónde lo metemos.

¿Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez?
¿dónde guardo las promesas, dónde guardo el ayer?
¿dónde guardo, niña, tu manera de tocarme?
¿dónde guardo mi fe?

Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar,
no hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que me ayude a caminar
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle hasta el mar,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien
pero es que ya estoy harto de perderte.

Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más,
yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.

Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.

Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre pa' vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
ni siquiera dónde estar.

A. Sanz

martes, octubre 02, 2007

Sin titulo

Yo no buscaba tus ojos.
ni tu pelo,
ni tu piel alba,
ni el cielo de tus pechos,
ni el lila de tus pezones,
ni dormirme entre tus brazos
que se abren como una flor de fuego.
Yo no buscaba
lo suave de tus muslos,
ni la humedad de tu boca,
ni el reflejo en tu mirada,
ni el cobijo de tu cuello que huele a amapolas,
ni bajar por la curvatura de tus caderas,
ni encontrar la exactitud de tu ombligo,
ni tu mínima cintura,
ni tu ingle, ni tu pubis,
no espere tanto como tantas otras veces.
No busque tu lengua de mil sabores,
ni tus pestañas negras y largas,
ni tus manos llenas de caricias,
ni tu vestido que se suelta con el viento,
ni tus piernas extensas,
ni tu mejilla de algodón y felpa,
ni el lunar que decora tu labios,
ni el rojo intenso de tu rouge,
y todo aquello que me diste
sin esperar nada a cambio,
solo ser mi mejor canción.

By York

lunes, octubre 01, 2007

No me pidas que no sea un inconsciente

No me pidas que no sangre
si aun el cuchillo no sacaste de mi
no me pidas que use cicatrizante
dame dias, dame meses.
Si te busco en el agua de mi boca
si te veo en el fondo de mis ojos
no me pidas que no sea un inconsciente
si no dejo de quererte.
Y si escribo otra estupida cancion
y si me gusta y le pongo melodia
si te digo que es por vos que me salia
no es mentira aunque mienta facilmente
No me pidas que no sea un inconsciente
si no dejo de quererte

Andres Calamaro