Si me das una sonrisa,
yo te doy la primavera,
si me das tu mirada,
te regalo un racimo de estrellas,
si me das un beso,
cabalgo sobre el viento y robo su melodía
para llevarla hasta tu ventana,
Si me das un trozo de tu corazón
traigo mi alma y la desojo frente a sus ojos,
y hoja por hoja te iré dando cada uno de mis latidos,
cada uno de mis secretos se irán abriendo como una flor,
frente a tu inocente mirada de ángel sin alas.
Si me das tu vida,
te daré la mía y todas las que vienen.
Abrigaría tus inviernos,
cortaría el pan de los arboles,
construiría tu casa y sembraría trigo en el desierto
si me das tu vida,
empeñaría mi eternidad y volvería hablar con dios,
vendería mi único talento,
y escribiría la mejor cancion que podría crear.
Y si no me das nada,
me quedare esperando,
como quien espera un milagro,
contando los granos de arena de par en par
de ciento o en ciento, de mil en mil,
hasta que por fin de tanto desear tu nombre,
pierda la vista,
se entorpezcan mis pasos,
se arrugue mi mirada
y un día de estos venga a buscarme
un carro floreado y negro,
Y una cruz blanca desteñida
marque el lugar donde podrás encontrarme
cuando ya no este aquí
cuando ya me habré ido.
York
viernes, mayo 18, 2007
jueves, mayo 17, 2007
Habia venido
Había venido a limpiarse el alma,
a lavarse los ojos con vinagre y te.
Había venido a blanquearse la piel,
a secarse al sol,
a quitarse el vestido angosto de la pena,
Había venido a olvidarlo,
a transitar sola por la calle iluminada,
por el cruce del tren, donde la vi por primera vez,
Había venido a conocerme,
dijo sonriente después que la conocí,
Había venido a buscarme,
dijo después que la encontré por destino y casualidad.
Nos delataron las sonrisas cómplices,
las ganas que teníamos ambos de olvidar,
las huellas que se quedan prendidas a un recuerdo.
Me tomo de la mano y fuimos dos desconocidos,
dos extraños ciegos, faltos de cariño,
y por quererme la quise y por quererla me quiso,
y aun así sin querernos demasiado juramos amarnos para siempre.
Había venido a olvidarla,
a vaciar mi corazón frente al mar
abrí la pequeña cajita y encontré un par de latidos muertos,
una carta de amor que se deshizo con el viento.
Había venido a desangrarme,
a que la pena me desgarrara el alma,
y solo deje una lagrima seca,
una pálido aroma a vapor del cansancio.
Había venido a decirle la verdad,
y ella había venido a escucharme,
Había llegado con un rosario de palabras,
para explicarle que simplemente ya no la quería,
que todo fue y quizás nunca vuelva a ser,
Había traído mi traición inconclusa,
la verdad desnuda y expuesta,
mi ultimo sentimiento hacia ella,
mas sincero y transparente.
Había llegado con su ceguera,
con su aroma, su piel de franela,
su delgada figura y su tez color canela.
Había llegado con la sonrisa que alguna ves me cautivo
y se ira con la maleta llena de lagrimas y recuerdos,
y aliviado por no mentirle otra vez,
con ese golpe bajo entre las manos,
me fui tranquilo, me fui libre...
By York
a lavarse los ojos con vinagre y te.
Había venido a blanquearse la piel,
a secarse al sol,
a quitarse el vestido angosto de la pena,
Había venido a olvidarlo,
a transitar sola por la calle iluminada,
por el cruce del tren, donde la vi por primera vez,
Había venido a conocerme,
dijo sonriente después que la conocí,
Había venido a buscarme,
dijo después que la encontré por destino y casualidad.
Nos delataron las sonrisas cómplices,
las ganas que teníamos ambos de olvidar,
las huellas que se quedan prendidas a un recuerdo.
Me tomo de la mano y fuimos dos desconocidos,
dos extraños ciegos, faltos de cariño,
y por quererme la quise y por quererla me quiso,
y aun así sin querernos demasiado juramos amarnos para siempre.
Había venido a olvidarla,
a vaciar mi corazón frente al mar
abrí la pequeña cajita y encontré un par de latidos muertos,
una carta de amor que se deshizo con el viento.
Había venido a desangrarme,
a que la pena me desgarrara el alma,
y solo deje una lagrima seca,
una pálido aroma a vapor del cansancio.
Había venido a decirle la verdad,
y ella había venido a escucharme,
Había llegado con un rosario de palabras,
para explicarle que simplemente ya no la quería,
que todo fue y quizás nunca vuelva a ser,
Había traído mi traición inconclusa,
la verdad desnuda y expuesta,
mi ultimo sentimiento hacia ella,
mas sincero y transparente.
Había llegado con su ceguera,
con su aroma, su piel de franela,
su delgada figura y su tez color canela.
Había llegado con la sonrisa que alguna ves me cautivo
y se ira con la maleta llena de lagrimas y recuerdos,
y aliviado por no mentirle otra vez,
con ese golpe bajo entre las manos,
me fui tranquilo, me fui libre...
By York
Elige
Elige a quien mas te acomode,
dejate llevar por sus encantos,
deja que te diga lo que quieras oír,
arrumate en los brazos que mas te abrigan,
duerme en la cama que mas te entibie,
Cierra bien la puerta,
la salida es igual a la entrada,
pero por favor deja la luz encendida
que aun temo a dormir a oscuras.
Toma su mano,
transita por nuevos caminos,
degusta su boca y dale sabor a esos besos,
que se habían congelado en mis labios,
Cierra la cerradura con doble llave,
y tranca bien la puerta de calle,
corta la ultima flor del otoño,
que cuando te vayas este jardín se morirá de pena,
No mires atrás mientras caminas al auto,
no esperes que te vea desde la ventana mientras te alejas,
no sueñes que voy a ir corriendo tras de ti,
ni intentes llamarme, ni preguntes por mi,
no se que haré cuando te hayas ido,
no se si saldré a buscar a quien ocupe el otro lado de la cama,
o simplemente te tachare en la muralla y jamas me perdonare
que fui capaz de dejarte ir.
By York
dejate llevar por sus encantos,
deja que te diga lo que quieras oír,
arrumate en los brazos que mas te abrigan,
duerme en la cama que mas te entibie,
Cierra bien la puerta,
la salida es igual a la entrada,
pero por favor deja la luz encendida
que aun temo a dormir a oscuras.
Toma su mano,
transita por nuevos caminos,
degusta su boca y dale sabor a esos besos,
que se habían congelado en mis labios,
Cierra la cerradura con doble llave,
y tranca bien la puerta de calle,
corta la ultima flor del otoño,
que cuando te vayas este jardín se morirá de pena,
No mires atrás mientras caminas al auto,
no esperes que te vea desde la ventana mientras te alejas,
no sueñes que voy a ir corriendo tras de ti,
ni intentes llamarme, ni preguntes por mi,
no se que haré cuando te hayas ido,
no se si saldré a buscar a quien ocupe el otro lado de la cama,
o simplemente te tachare en la muralla y jamas me perdonare
que fui capaz de dejarte ir.
By York
Todo eso, todo aquello
El final de la lagrima,
el ultimo trago amargo,
el desenlace de todas las tramas,
el veneno y su antídoto
el fin de la fiebre,
la ultima noche mas oscura,
el dolor anestesiado,
los números azules, después de tantos rojos,
el sol en la ventana después del invierno,
las nubes de algodón después de la tormenta,
la sombra de la travesía por el desierto,
la cruz de los fantasmas,
la venda de la cicatriz,
la melodía que calma el mar,
el ojo del huracán,
el norte de este naufragio,
las estrellas de un eclipse,
el color después de tanto blanco y negro,
todo lo que quiero olvidar,
todo lo que te pesa en el pecho,
todo lo que me deja sin aliento, ni palabras
todo eso lo resume tu boca,
y lo transforma en ayer,
en pasado, vinagre y olvido
todo eso lo resume tu caricia
y lo borra mágicamente
como quien despierta de un mal sueño,
todo eso lo borra tu presencia
todo eso lo borra tu dulzura clara como la brisa,
como el aroma de la mañana,
como todo lo que quise alguna vez.
By York
el ultimo trago amargo,
el desenlace de todas las tramas,
el veneno y su antídoto
el fin de la fiebre,
la ultima noche mas oscura,
el dolor anestesiado,
los números azules, después de tantos rojos,
el sol en la ventana después del invierno,
las nubes de algodón después de la tormenta,
la sombra de la travesía por el desierto,
la cruz de los fantasmas,
la venda de la cicatriz,
la melodía que calma el mar,
el ojo del huracán,
el norte de este naufragio,
las estrellas de un eclipse,
el color después de tanto blanco y negro,
todo lo que quiero olvidar,
todo lo que te pesa en el pecho,
todo lo que me deja sin aliento, ni palabras
todo eso lo resume tu boca,
y lo transforma en ayer,
en pasado, vinagre y olvido
todo eso lo resume tu caricia
y lo borra mágicamente
como quien despierta de un mal sueño,
todo eso lo borra tu presencia
todo eso lo borra tu dulzura clara como la brisa,
como el aroma de la mañana,
como todo lo que quise alguna vez.
By York
lunes, mayo 14, 2007
En el viaje...
El bus iba casi vacío, por la ventanilla ya no se divisan bien los peatones, algunos cargan paraguas para capear la lluvia que se deja caer de golpe y sus gotas salpican los vidrios y como un caleidoscopio la luz de los autos se trasluce entre la humedad y el vapor, dos niños dibujan empañados personajes y escriben tonterías, una mujer lee un libro y piensa en su juventud mirando a la pareja de estudiantes que se besan desesperadamente en el asiento del fondo, con los labios afiebrados y las pupilas dilatadas la pendeja mira de reojo para ver si alguien los observa y continúan entregados el uno al otro. Un hombre habla por teléfono y otro duerme con la boca abierta y en la sombra de este viaje la luz azulina de mi laptop apenas ilumina lo que hago, miro, pienso y no puedo concentrarme, necesito inspiración, algo nuevo, estoy agotado de escribir siempre lo mismo, siempre sobre ti, tecleo tu nombre y lo borro, lo vuelvo a rescribir y me emputezco por no poder sacarte de estas malas lineas, de estas frases mediocres y pobres de mi prosa. Yo no elegí a que fueras mi musa, ni tampoco quiero que lo sigas siendo, quiero despejarme y escribir mil cosas nuevas, así como ese Neruda que fue capaz de inspirar sus odas en cebollas, en el aire y en tantas mujeres, como no envidiar su talento, como no envidiar esa capacidad.
Como te saco de esta cabeza dura y obtusa, como limpiarme de ti, todo seria mas fácil si dejo de verte, si te olvido de un soplo, si en una brisa te vas como las hojas del otoño, seria mas fácil aun si dejo de llamarte todos lo días, si dejo de buscarte a la salida de tu trabajo, si desisto por fin, si me doy cuenta que estoy perdiendo como tantas otras veces.
De la oscuridad un tipo pasa chequeando los pasajes y pierdo el hilo, no recuerdo bien en que iba, releo lo escrito y lo encuentro pésimo, malo, impresentable, grabo, guardo todo en mi mochila y reclino el asiento, entonces me duermo pensando, como olvidarte, como aliviarme de ti...
Como te saco de esta cabeza dura y obtusa, como limpiarme de ti, todo seria mas fácil si dejo de verte, si te olvido de un soplo, si en una brisa te vas como las hojas del otoño, seria mas fácil aun si dejo de llamarte todos lo días, si dejo de buscarte a la salida de tu trabajo, si desisto por fin, si me doy cuenta que estoy perdiendo como tantas otras veces.
De la oscuridad un tipo pasa chequeando los pasajes y pierdo el hilo, no recuerdo bien en que iba, releo lo escrito y lo encuentro pésimo, malo, impresentable, grabo, guardo todo en mi mochila y reclino el asiento, entonces me duermo pensando, como olvidarte, como aliviarme de ti...
En el viaje...
El bus iba casi vacío, por la ventanilla ya no se divisan bien los peatones, algunos cargan paraguas para capear la lluvia que se deja caer de golpe y sus gotas salpican los vidrios y como un caleidoscopio la luz de los autos se trasluce entre la humedad y el vapor, dos niños dibujan empañados personajes y escriben tonterías,
una mujer lee un libro y piensa en su juventud mirando a la pareja de estudiantes
que se besan desesperadamente en el asiento del fondo, con los labios afiebrados y las pupilas dilatadas la pendeja mira de reojo para ver si alguien los observa y continúan entregados el uno al otro. Un hombre habla por teléfono y otro duerme con la boca abierta y en la sombra de este viaje la luz azulina de mi laptop apenas ilumina lo que hago, miro, pienso y no puedo concentrarme, necesito inspiración, algo nuevo, estoy agotado de escribir siempre lo mismo, siempre sobre ti, tecleo tu nombre y lo borro, lo vuelvo a rescribir y me emputezco por no poder sacarte de estas malas lineas, de estas frases mediocres y pobres de mi prosa. Yo no elegí a que fueras mi musa, ni tampoco quiero que lo sigas siendo, quiero despejarme y escribir mil cosas nuevas, así como ese Neruda que fue capaz de inspirar sus odas en cebollas, en el aire y en tantas mujeres, como no envidiar su talento, como no envidiar esa capacidad.
Como te saco de esta cabeza dura y obtusa, como limpiarme de ti, todo seria mas fácil si dejo de verte, si te olvido de un soplo, si en una brisa te vas como las hojas del otoño, seria mas fácil aun si dejo de llamarte todos lo días, si dejo de buscarte a la salida de tu trabajo, si desisto por fin, si me doy cuenta que estoy perdiendo como tantas otras veces.
De la oscuridad un tipo pasa chequeando los pasajes y pierdo el hilo, no recuerdo bien en que iba, releo lo escrito y lo encuentro pésimo, malo, impresentable, grabo, guardo todo en mi mochila y reclino el asiento, entonces me duermo pensando, como olvidarte, como aliviarme de ti...
una mujer lee un libro y piensa en su juventud mirando a la pareja de estudiantes
que se besan desesperadamente en el asiento del fondo, con los labios afiebrados y las pupilas dilatadas la pendeja mira de reojo para ver si alguien los observa y continúan entregados el uno al otro. Un hombre habla por teléfono y otro duerme con la boca abierta y en la sombra de este viaje la luz azulina de mi laptop apenas ilumina lo que hago, miro, pienso y no puedo concentrarme, necesito inspiración, algo nuevo, estoy agotado de escribir siempre lo mismo, siempre sobre ti, tecleo tu nombre y lo borro, lo vuelvo a rescribir y me emputezco por no poder sacarte de estas malas lineas, de estas frases mediocres y pobres de mi prosa. Yo no elegí a que fueras mi musa, ni tampoco quiero que lo sigas siendo, quiero despejarme y escribir mil cosas nuevas, así como ese Neruda que fue capaz de inspirar sus odas en cebollas, en el aire y en tantas mujeres, como no envidiar su talento, como no envidiar esa capacidad.
Como te saco de esta cabeza dura y obtusa, como limpiarme de ti, todo seria mas fácil si dejo de verte, si te olvido de un soplo, si en una brisa te vas como las hojas del otoño, seria mas fácil aun si dejo de llamarte todos lo días, si dejo de buscarte a la salida de tu trabajo, si desisto por fin, si me doy cuenta que estoy perdiendo como tantas otras veces.
De la oscuridad un tipo pasa chequeando los pasajes y pierdo el hilo, no recuerdo bien en que iba, releo lo escrito y lo encuentro pésimo, malo, impresentable, grabo, guardo todo en mi mochila y reclino el asiento, entonces me duermo pensando, como olvidarte, como aliviarme de ti...
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