
Cruzo la montaña en llamas,
las hojas amontonadas y secas del patio.
Cruzo la acera, la vereda y todas las estaciones del año.
Cruzo calles, avenidas, semáforos en rojo y verde.
Soy peatón, pasajero, conductor de esta maquina sin frenos.
Cruzo jardines, pasillos, conventillos y hospitales.
Cruzo tu cuerpo y el de otras, siempre y cuando estén ardiendo.
Cruzo las cruces de los cementerios,
las flores de los entierros , las penas de los enfermos.
Cruzo entuertos, la noche, el día
y nuevamente cada día vivo sin fijarme en el más mínimo detalle.
cruzo tu lagrima, tu casa, todo tu millón de sueños rotos en el suelo .
cruzo iglesias, tugurios, bares y corazones heridos.
Cruzo presuroso, descalzo y solitario por donde sea y al costo que sea
Cruzo cuanto destino me encuentre al frente, nunca miro hacia atrás, siempre
huyendo, adelantando, corriendo, cruzo hasta los dedos, con tal de que no me
alcance la muerte.

