el parche en el alma, la sangre perdida,
cuanto dolerá la falta de tu aire,
en el bostezo de mañana,
Me faltara tu caricia siempre tardía y lejana,
cuanto dolerá esta casa vacía,
esas murallas sin sombras, ni fantasmas,
sin el eco constante de tu risa.
Cuanto dolerá la ducha de la seis y media,
sin la figura de tu cuerpo,
sin tu pelo mojado, que peinas a lo largo frente al espejo.
Cuanto dolerá el desayuno sin azúcar,
las migajas del pan sobre un mantel de flores y una mesa semi vacia,
con un solo puesto y el día afuera llorando de lluvia.
Cuanto dolerá pasar frente al almacén, sin tu compañía,
sentarse en la plaza donde alguna vez fuiste tan mía.
Como dolerá tu recuerdo en el trabajo,
me llenare de formularios y ordenes para olvidarte por momentos.
Cuanto dolerá no encontrarte cuando me baje del metro
y no estés esperandome, con tu cara de niña, tan humilde,
como el ego que cargan mis zapatos.
Será por eso que te fuiste?, será aquello lo que te aburrió?,
Sera por quedarme aquí esperando que pasara algo,
que llegara esa oportunidad magica que nos sacara de la mediocridad
que esta atada a mis alas,
Te aburrio esa simpleza de no querer mas que una tarde mirando la tele.
De releer las mismas revistas del salon.
Que tan lejos puedo llegar mañana cuando no estes
que tan alto puedo volar si lo intento de una vez
Que nuevo ser, puedo ser cuando me levante,
y tome mi destino por que ya nada me ata a estas paredes y esta techo.
Quien puedo ser mañana si ya no estas,
quizas mas, quizas mañana sabre,
que el que te hayas ido me ha hecho mal o bien.

