Me canse de tirar piedrecillas al cielo,
de esperar hasta que cayera una mujer con alas de angel,
a mi lado en esta cama.
Me canse de putear al mundo entero,
de maldecir,
de mentir, de mirar de frente,
de agachar la cabeza y seguir buscando.
Me canse de esperar todas las tardes,
todas las noches, hasta que llegaras
y me regalaras un susurro en el oido,
como una grata sorpresa mientras dormia.
Perdi la paciencia, me cabrie,
no quiero seguir queriendo querer,
no quiero volver a sentir esa sensacion absurda
de tener el corazon como un niño ilusionado,
con la boca abierta por las vitrinas llenas de jugetes
no quiero sentir esa comezura en las venas,
ese latir acelerado de la ansiedad enterna .
Me quedarme sentado,
tranquilo bajo este cielo amoratado y oscuro,
bajo las sombras de los arboles secos,
escuchando el pasar de los dias,
y que vuelvan a mi esa segura sensacion de vacio,
del alma helada,
de un latir lento y sin sentido,
de un corazon hecho tripas y escondido
en el ricon agujereado de mis bolsillos
para que de una buena vez se pierda,
se extravie en la ruta que he de recorrer dia a dia,
noche a noche sin esperar nada a cambio.