lunes, octubre 09, 2006

Comenzamos, ahora ya...


Ese dia no tenia un peso en los bolsilllos para invitarte a tomar un
cafe,
para decirte que tu mirada de gata mimada me vuelve loco,
que me encanta tu forma de hablar, tu desplante de mujer que ha
recorrido casi el mundo entero, que ese rougue colorado de tus labios
sueltan palabras desconocidas para mi profunda y cronica ignorancia.
Y puedes seguir toda la tarde con poemas y poetas, historias que me
atrapan y que nos soy capas de decir nada, asi que mejor me despido
y ella me da un beso seco en la mejilla. Entonces me largo a buscar,
a conseguirme cuanto libro pueda, cuanto soneto, cuanta pelicula de
cine arte y recorto de los calendarios laminitas de klee, de
mondrian, de kandinski y los pego en las paredes de este pobre cuarto
de pension. Escucho su musica extraña que tantome a empezado gustar y
la chica del cuarto del lado, la de la sonrisa hermosa pero tan
ignorante como yo, me vende fotocopias de poemas que aprendo y
deboro como a los libros de historia, los almanaques y las revistas
del domingo, para conocer cada lugar donde has estado y a donde has
ido.
Un dia me cuentas por correo que has vuelto, asi que salgo a
buscarte, total santiago no es tan grande para no encontrarte, pero
ahora mi bolsillo silleva las lukas para invitarte a un cafe y talvez
despues quieras subir a mi departamento que he logrado ir comprando a
largo plazo con el tiempo por mi nuevo trabajo y quizas, bueno y
quizas por fin pueda besarte y con la ilusion de un niño que nunca a
tenido todos los jugetes del mundo te veo sentada de lejos, con esos
ojos que aun logran lo mismo de hace años, hipnotizado te escucho y
en una conversacion fluida ambos nos reimos. se acaban los
cigarrillos y el cafe y de pronto me encuentro hablando como en un
monologo de ese mundo que habia descubierto y que tanto te gustaba,
pero tu solo oias, me miraste a los ojos como hablandome seriamente,
para decirme que todo eso ya no te importaba, que fue lindo, pero es
el ayer y ahora lo unico que anhelas es ser madre y tener una casa
linda e iluminada y un jardin con flores de colores, y casarte como
las princesas princesas de los cuentos mas infantiles que me pudiera
imaginar. Sin palabras y decepcionado por el brusco cambio de quien
más queria, me fume el ultimo cigarrillo, le di un beso seco en la
mejilla y me fui corriendo al metro, a mi vieja pension me decidi a
subir a golpear la puerta del lado de mi antiguo cuarto para ver si
aun estaba ahi la chica con la sonrisa mas hermosa del lugar donde
realmente pertenezco.

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